Objetos individuales

A través de los tiempos en el ciclo de vida del pueblo campesino ha habido edificios donde se reúnen o se usan en común.

Entre los más antiguos, puede nombrarse iglesias y capillas edificadas por orden de los conquistadores cerca de carreteras y a menudo en elevaciones. En ellas, durante los siglos bautizaron, confirmaron, celebraron matrimonios y despedieron a los difuntos de los campesinos; el señor de la iglesia igualmente organizaba el quehacer educativo local.

La taberna a la vera del camino en su tiempo fue buena fuente de saneados ingresos para el hacendado, para viajeros a caballo imprescindible posada, sitio de perdición para algunos campesinos, y, para muchos otros, agradable lugar donde después del servicio religioso se charlaba y escuchaba noticias.

Hace más o menos 150 años los edificios de escuela pasaron a ser parte firme del paisaje rural. El Estado sueco ya en el siglo XVll exigía a la iglesia-hacienda fundar escuelas para niños campesinos, pero recién cuando en 1866 la organización de la vida escolar pasó a manos del consejo comarcal fue que empezaron activamente a construir edificios escolares. A los recientes dueños de fincas esto lo exigía tanto la ley como la necesidad que se supiera leer y calcular.

A finales del siglo XlX surgieron tiendas en los pueblos rurales donde la gente de sus alrededores adquiriese artículos alimentarios de uso y de consumo fuera de lo habitual. Para principios del siglo XX se perfiló densa red de tiendas rurales. Alrededor de cien años que en los centros aldeanos existe ya estación de bomberos, cuartel donde las sociedades de bomberos o apagadores voluntarios de incendios pudieran guardar sus equipos y trebejos.

Empezando la segunda mitad del siglo XlX en los consejos comarcales principiaron también a tomarse decisiones importantes para organizar la vida rural. Fue entonces cuando la comunidad comarcal se liberó de la tutela del hacendado. A fines de siglo, luego de la reunificación de las comarcas se construyeron nuevos y representativos inmuebles comarcales pasando a menudo los viejos edificios a transformarse en casas de indigentes.

Por disposición del zar, a principios del siglo XlX cada comarca construyó su respectivo depósito de granos de obligatoria reserva. Allí los campesinos, en consonancia con sus necesidades podían solicitar prestado granos.

A principios del siglo XX las sociedades campesinas se dieron a la tarea de construir sus locales comunales.

En el Museo al Aire Libre puede fortalecerse la salud del alma en la capilla de Sutlepa de Noarootsi, obtener conocimientos en la escuela comarcal de Kuie originaria de la parroquia de Järva-Jaani, yantar a plena satisfacción en el Mesón Kolu proveniente de la parroquia de Kose, comprar algún recuerdo de los años de 1930 en la tienda rural Lau de la parroquia Juuru así como contemplar al bombero Ruudi en la estación de apagadores de incendios de Orgmetsa.