Finca Roosta

Finca arrendada a siervo de la gleba a fines del siglo XVlll

Roosta representa finca de economía natural de un siervo de la gleba de Saaremaa occidental. Se transladó al Museo de las parroquias Kihelkonna y Mustjala entre 1965-1971, siendo abierto a los visitantes en 1972.

La finca promedio poseía alrededor de 45 ha., de las que el campo de sembríos pedregoso era de alrededor de 5 ha. Le pertenecía al hacendado tanto la familia misma (de cada finca) como la tierra de la finca y sus edificios y, además, el derecho de pesca en las aguas adyacentes a sus costas. Para pagar la renta y por el derecho de pesca cada familia tenía que trabajarle a la hacienda jornadas de prestaciones personales serviles, que se les decía faena, y pagar tributo en granos, heno, leña, gallinas, huevos, pescado, etc. Las mujeres araban los campos cuando los hombres navegaban.

A mediados del siglo XlX, con objeto de adquirir ganancias adicionales, los isleños viajaban a tierra firme para trabajar como peones abriendo zanjas y ejercer de albañiles.

Al patio se le rodeaba de alta cerca de piedra caliza, típica de Saaremaa, la misma recogida por siglos de los campos. Las cercas de madera separaban el patio limpio, patio para economía y campo para reunir ganado.

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1 – trilla-vivienda, 2 – granero, 3 – correl, 4 – cocina de verano-herrería, 5 – sauna, 6 – casa de oración

Curiosidades

  • Hasta liquidarse la servidumbre en 1816-1819, el hacendado disponía de libertad para expulsar a cualquir campesino de su finca. Por ello, el menaje de las fincas de entonces era sumamente simple debido a que el temor ante el desahucio no permitía a la familia adquirir mucho värki (pertenencias).
  • Al patio de Roosta se ingresa a través de puertas características a Saarema y a otros lugares de suelo de piedra caliza, cuyas jambas se unen al dintel de manera peculiar. De esta forma, las jambas quedaban en pie inclusive cuando era difícil practicar huecos en la tierra para asegurarlas.
  • Las riistad (vajilla) de los isleños diferéncianse del servicio hecho de madera en la parte continental por sus abundantes abrazaderas de ramas para sujetar duelas. Esto testimonia relaciones con Escandinavia.
  • De la renombrada costumbre de los isleños de fabricar su propia cerveza atestiguan enormes toneles donde la fermentaban en el paargu (cocina de verano).