Finca Jüri-Jaagu

Finca arrendada de principios del siglo XX

La finca Jüri-Jaagu representa una finca arrendada de la isla Muhu del siglo XX. Transladaron sus edificios al Museo en 1973-1985, y los abrieron para los visitantes en 1996.

La finca completa de Muhu poseía 34 ha. de tierra, de las que 6 ha. eran para sembríos. Debido a que ni las tierras pedregosas de sembríos ni los pastizales aportaban demasiados ingresos, en labores temporales los miembros de familia grande ganaban dinero adicional para pagar la renta y para su propia subsistencia.

Entre el patio de la casa-trilla y el depósito quedaba el puhasõu (patio limpio), que estaba cercado con tapias de piedra, adonde en el cambio del siglo XlX al XX empezaron a plantar árboles frutales así como también flores. El corral y la cocina de verano se encontraban en el karjaõu (patio de ganado) por donde se pasaba para ir a la plaza de la aldea.

 

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1 – vivienda-trilla, 2 – granero, 3 – corral, 4 – cocina de verano, 5 – cocina de patio-sauna-sótano

Curiosidades

  • Los edificios de piedra construidos por maestros de Muhu llaman la atención tanto por su impecable amarre de piedras como por su elección de las mismas piedras, que permite al ojo descansar cuando las mira. Especialmente se valoraba a la conocida como piedra azul, gris oscuro azulado. Erigir edificios de piedra en las fincas de Muhu fue algo inexorable -la piedra era asequible, pero había poco bosque-.
  • Antaño en toda Europa del Norte, desde la Anunciación hasta el día de San Miguel los jóvenes iban de noche a visitar a las muchachas casaderas en lo que se conocía como cita de ocaso. Generalmente, los jóvenes varones de una aldea se reunían en las noches sabatinas en la finca del organizador del evento aldeano -el hombre importante-, y juntos andaban de puerta en puerta, y cada chica conseguía acompañante. Aunque en las citas de ocaso surgían amoríos no por ello necesariamente desembocaba en matrimonio. Todavía a mediados del siglo XlX los padres conservaban la palabra definitiva para la elección de cónyuge. En las temporadas veraniegas de Jüri-Jaagu se puede participar de los parloteos apasionados de las jóvenes parejas durante sus citas de ocaso en sus encuentros en el granero-henil.
  • En los muhuleños influyó la amplia conversión a la religión ortodoxa ocurrida a mediados del siglo XlX. En Muhumaa, entre 1846-1848 aproximadamente, el 70 por ciento de la población se convirtió a la religión del zar con la ilusión de que se le diera tierra. En el registro de la iglesia se les cambiaron también los nombres a los convertidos a la ortodoxia: los Juhan y los Jaan se transformaron en Iván; los Villem, en Vassili; las Mare, en María, etc.