Finca Pulga

Finca arrendada de la mitad del siglo XlX

Los edificios de la finca Pulga provienen de aldeas de la parroquia Kuusalu. Los transportaron al Museo entre 1961 y 1964; en 1964 abrieron el patio para los visitantes. Varios edificios que se encuentran en el amplio patio testimonian del subsuelo calizo de Estonia del Norte: de piedra caliza es el espacio-trilla de la casa-trilla, la herrería y la cocina de verano. Igualmente, llaman la atención los muros-tapia de piedra donde entre una hilera y otra verticalmente se colocaban grandes bloques calizos.

A la antigua finca Pulga se halla relacionada la historia de una familia, historia que tuvo su inicio ya en el siglo XVlll. En el registro de la parroquia en 1837 se nombra por vez primera el apellido Konton, gente que residía en Pulga. Este mismo apellido está esculpido en la placa colocada en la fachada del espacio-trilla, hecho por el que nos enteramos del nombre del constructor de la casa-trilla así como de la época de su fábrica: "1860 JUHAN KONTON". El hijo de Juhan, a su vez, edificó una vivienda más moderna al lado de la casa-trilla. La finca pagaba arriendo a la hacienda Kolga. Era poca su tierra de cultivo pues solamente contaba con 4,5 ha., las que araban con toros de labranza hasta los años de 1930, los que también vendieron con la pertenencia. Recién en 1905 la hacienda Kolga definitivamente vendió las fincas para propiedad de sus usuarios.

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1 – casa-trilla, 2 – granero con pasillo intermedio, 3 – granero de dos pisos, 4 – corral, 5 – sauna-cocina de verano, 6 – herrería, 7, 8 – heniles, 9 – pozo

Curiosidades

  • En la finca Pulga en primavera y verano puede encontrarse a la familia en pleno realizando sus actividades cotidianas -cultivan el campo, preparan alimentos, hacen leñas, calientan sauna y lavan la ropa-. En verano ¡hay lechones que vale la pena ver en el corral de la finca Pulga!
  • En los veranos, en la huerta de la finca crecen antiquísimas hortalizas -alverjas, habas, col, zanahoria, remolacha, cebolla-, y también tabaco para deleite del dueño.
  • La sauna fue sitio misterioso y santo donde se curaba a los enfermos y se daba a luz. De allí había que alejar todo lo malo, incluidos pensamientos nocivos y sentimientos de amargura. Había que saludar a la sauna y agradecerle por el buen vapor. Íbase a la sauna solamente cuando afuera había luz natural.
  • Según leyendas antiguas, para herrar a su caballo el zar Pedro l fue alguna vez a la herrería que quedaba cerca de la carretera San Pertersburgo-Reval.