Estonia del Norte

La posición geográfica al lado de la carretera Tallinn-San Petersburgo así como la vecindad del mar de Estonia del Norte impulsó el desarrollo de sus parroquias. Los comerciantes intermediarios transportaban reses cebadas con bagazos de la producción de las fábricas de aguardiente, y de otros productos rurales al mercado de la capital del Estado zarista. El mar siempre dió la posibilidad de ganarse la vida en barcos, ver otros países y pueblos. Tales ventajas empezáronse a usar en la segunda mitad del siglo XlX para ahorrar dinero y adquirir las fincas que los convertía en arrendatarios. Para fines del siglo XlX casi la mitad de las fincas de Estonia del Norte habían sido ya compradas y saldadas.

Mirando las construcciones de las fincas y de las cercas de piedra de Estonia del Norte llama la atención la exhuberancia de piedra caliza -la caliza de superficie es aquí facilmente obtenible-. La cercanía de la Estonia del Norte a Finlandia, especialmente de la parroquia de Kuusalu, influyó también en la lengua, cultura y en rasgos arquitectónicos de algunas construcciones rurales locales.

En una área del Museo al Aire Libre dedicada a Estonia del Norte puede conocerse la finca arrendada de Pulga y el patio del pescador Aarte, originarios de la segunda mitad del siglo XlX. La finca Härjapea nos ilustra acerca de la arquitectura rural, diseño interior y modo de vida de los años 1920-1930. Cerca del centro de la aldea del Museo queda el molino de agua Kahala, proveniente de Estonia del Norte.